O
Oración
Espíritu Santo,
vienes del cielo
como viento suave
y fuego brillante.
No tienes rostro,
pero te siento.
No tienes voz,
pero me hablas.
No tienes manos,
pero actúas en mí.
Tú eres la fuerza
que me anima cuando estoy triste,
la luz que me guía
cuando tengo dudas.
Espíritu de Dios,
llena mi corazón de alegría,
enséñame a rezar con verdad,
a hablar con amor,
a perdonar sin rencor.
Hoy quiero decirte:
sí, Espíritu Santo.
Ven a mi vida,
quédate conmigo,
guíame siempre
por el camino de Jesús.
Amén.

Comentarios
Publicar un comentario